El
cantautor argentino-venezolano
afirmó ayer a LA PRENSA,
que viene con un show espectacular
y aprovechó para adelantar
algunos de sus proyectos
Por: Leslie Ruiz Baldelomar
Si hay algo que Ricardo Montaner
siempre tiene presente, es Dios.
En sus conversaciones con los
medios de comunicación
jamás se olvida de mencionarlo
y agradecerle su éxito,
directa o indirectamente.
Su fe es tan grande que, desde
hace algún tiempo, engendra
un proyecto donde la música
cristiana será la protagonista.
Montaner, cantante y compositor
argentino-venezolano, regresará
al país el 21 de este mes
para ofrecer un concierto en el
Estadio Nacional Denis Martínez.
Ayer, a unos días de cumplir
su promesa de volver a Nicaragua
hecha cuando vino a propósito
del Teletón nicaragüense
del 2003, este talentoso
artista conversó vía
telefónica con LA PRENSA,
precisamente del amor como concepto,
el que siente por Dios y la música;
sobre el reggaetón y sus
proyectos más cercanos.
Ricardo, ¿cómo
está?
Hola, ¿cómo le va,
buena moza?
Muy bien. En el 2003 prometió
volver...
Sí, estaba pendiente, lo
que pasa es que después,
como decimos en Venezuela, se
nos cruzaron los cables. Ahora
vamos con un show que gracias
a Dios ha tenido mucha receptividad
de parte del público en
el continente entero.
¿En qué consiste
el show?
Es un concierto que se pasea por
el repertorio que la gente conoce,
pero al mismo tiempo se pasea
por la nueva producción
(Todo y nada). Es un disco que
está teniendo mucha fuerza
en el continente.
¿ Y qué tal la
escenografía?
Es un espectáculo para
presentarlo a nivel masivo. La
escenografía está
muy grande, la tarima es amplia.
La puesta en escena es impecable,
unas luces espectaculares. Incluye
baile y ritmos muy tropicales,
muy afrolatinos, también
están incluidas las baladas
que caracterizan mi trabajo. Estoy
seguro que la gente que vaya a
verme el 21 de enero, quedará
contenta.
¿Cuántos músicos
le acompañan?
Son 15 personas, aunque el staff
completo está compuesto
por 32 personas, entre técnicos
y demás.
Vamos a cambiar de tema. Hace
poco estuvo por aquí el
señor Álvaro Torres.
Él comentaba que la música
romántica ya no tiene cabida
en las radios. ¿Qué
opina usted de eso?
Yo respeto mucho la opinión
de cada quien. Cada uno es libre
de opinar. Yo soy un gran admirador
de Álvaro, creo que es
un tremendo cantante que tiene
mucha vigencia, pero estoy en
desacuerdo con lo que dijo. La
gente, por muy roncanrolera que
sea, por muy defensora que sea
la persona de los nuevos movimientos,
a la hora de hacer el amor no
escucha un reggaetón ni
un merengue. A la hora de declararle
el amor a la persona que ama,
necesita de una balada o un bolero.
Eso no lo sustituye nadie.
¿Cuál es su posición
frente al reggaetón?
No estoy renuente a ningún
tipo de género. El que
es músico debe ser una
esponja para todo tipo de influencia
y de género. No está
en mis planes por ahora hacer
reggaetón, pero que no
te quepa duda de que en cualquier
momento puede ser que salga una
versión por ahí
en reggaetón, como han
salido versiones en salsa, merengue
y mariachi, de mis canciones.
¿Ha pensado en volver
a ser productor de cine?
En este momento no estoy
en eso, sino abriendo una nueva
faceta de mi vida, retomando la
producción de nuevos artistas
ligados a la música cristiana.
Es muy probable que a mediados
de este año salga con mi
sello cristiano que va a ser distribuido
mundialmente por una compañía
internacional.
¿Cómo se llama
el sello?
La Cima del Cielo Music.
¿Qué me cuenta
de su fundación?
Se llama La Ventana de los
Cielos. Se hace equinoterapia
con niños con autismo,
síndrome de Down o parálisis
cerebral. Hay maneras de incorporar
a estos niños a la sociedad,
de sacar a flote el talento que
llevan adentro.
¿Por qué atacar
justamente esos problemas?
Bueno, con mi otra fundación,
la Fundación Hijo del Sol,
promuevo proyectos que van desde
intervenciones quirúrgicas
o trasplantes de órganos,
hasta vacunación contra
el sarampión. Además
promovemos la evangelización.
Nosotros creemos que una niñez
evangelizada es un futuro adulto
con principios cristianos que
le van a ayudar a ser mejores
ciudadanos.
¿Hubiera sido lo mismo
en cuanto a logros personales
y artísticos si no hubiera
salido de Argentina?
No sé. Cuando Dios
tiene un propósito para
uno, se lo asigna independientemente
del lugar donde vamos a nacer
o desarrollarnos. Dios es quien
me tenía agendado, Él
sabía mi destino.
Las entradas para el concierto
de Ricardo Montaner no están
a la venta, sino que se consiguen
a través de canje en los
supermercados Palí y La
Unión.
Las cartillas y estampillas están
agotadas en algunos supermercados,
como pudimos comprobar en La Unión
de Carretera a Masaya.
Fuente:
La Prensa - Nicaragua