El venezolano, aunque cerró
para siempre el capítulo
del Festival de Viña, reveló
que ya está por nacer su
proyecto más ambicioso:
un programa de TV de corte social,
que será transmitido desde
cualquier parte del mundo para
toda Iberoamérica.
Desde Buenos Aires, donde comenzó
con sus 5 funciones (agotadas)
en el Luna Park, anunció
su regreso a Chile en febrero...
Y no al festival, aunque lo sigan
invitando.
Por Constanza León A.
Desde Buenos Aires
Es propicio estar afuera para
dimensionar lo que pesa Montaner.
Porque en Chile su imagen se vició,
se nos confundió, se fundió
y se fue dejando un gusto amargo
tras un capítulo como el
pasado Festival de Viña
del Mar. Y a él le duele
más que a nadie. Porque
se entregó por completo
y peleó mucho más
de lo que cualquiera pueda haber
visto por las pantallas una noche
festivalera. Aunque ya no quiera
hablar de eso. Al menos, no frente
a una grabadora.
En Buenos Aires comenzó
el miércoles pasado con
una serie de 5 conciertos en el
Luna Park. Todos agotados, para
ver en vivo el material de "Todo
y Nada", el disco número
14 de su carrera.
Ese mismo espectáculo con
el que remeció el mítico
recinto porteño traerá
a Chile en febrero, en grande,
y además con funciones
en regiones, en el norte y sur
del país. Es el show que
los organizadores del festival
quisieron presentar en la Quinta.
Hace un par de semanas lo volvieron
a llamar y él otra vez
rechazó la propuesta. "¿Para
qué?", dice.
Y no se responde, porque seguro
prefiere provocar, en poco más
de dos horas, lo mismo que consiguió
en Argentina: pura química.
"Desde el '90 que acá
hacemos temporadas muy bonitas;
el año pasado hicimos siete
funciones. Ahora no puedo quedarme
más porque el lunes tengo
que estar en Uruguay", explica
a "La Segunda", cuando
ya pasa la medianoche del debut,
cuando descansa entre sus más
cercanos - con pizza y vino tinto-
en un restorán al que acostumbra
a ir en sus pasos por la capital
argentina.
Ahí confiesa que regresará
a intentarlo con la animación,
en el que será su proyecto
más ambicioso, con un programa
que se transmitirá en directo
para gran parte de Iberoamérica.
"Gracias a Dios tenemos mucho
trabajo", adelanta sonriendo.
Es que no puede más que
disfrutar de un show que resulta
intachable. En un escenario rodeado
de redes que caen al encender
las luces con una explosión
que introduce a más de
una decena de músicos,
tambores y al artista cantando
"Tengo verano", que
enciende a la masa que baila de
pie. Los casi 7 mil fanáticos,
en su mayoría mujeres,
gritaban y hacían tronar
las paredes del recinto.
"Es fuerte. La verdad, me
sorprende que el público
no nos sorprenda. Porque de repente
hay olas en la carrera, no siempre
te va tan bien, pero yo vengo
y la gente siempre está
aquí", agrega Montaner.
El público corea canciones
completas como "Bésame",
"Cuando a mi lado estás",
"Tan enamorados" o "Déjame
llorar". A ratos parece un
eterno karaoke.
El bromea con que esta vez no
va a hablar y ocupa a un músico-traductor
para comunicarse con el público
que goza la broma como si fuera
la primera vez.
En la mitad del concierto, sube
a una treintena de mujeres a la
tarima - que elige con una linterna,
una a una entre el público-
que se agarran la cabeza mientras
algunas de sus amigas, abajo,
lloran.
La química que se arma
en esos instantes es potente (y
ellas se quedan arriba el resto
del recital). "No hay nada
preparado. Y por eso en alguna
oportunidad me he llevado algún
chascarro. Más de alguna
se ha subido a la tarima y se
levanta la polera. Ahí
uno se pone rojo (risas); se corta
la onda. Después de eso,
¡¿qué más
puede pasar?!".
Más tarde bromea con que
no es Luis Miguel - "que
canta media hora y se va... y
es igual de caro"- , juega
con el galvano que acredita su
disco de Oro en Argentina, propone
una conga contagiosa (que hace
bailar a varias parejas en los
pasillos) y permite al público
que elija el repertorio final.
Conversa como en el living de
su casa. El show se alarga y la
gente no quiere que termine.
"Mi encuentro con Dios
me cambió la vida"
"El Señor me salvó...
No tengo rollo de pedir que me
levante una y otra vez... El es
fiel... El entró en mi
corazón y ya no sale más...
Yo soy de su staff", escribió
Montaner en un rincón de
su nuevo disco. Y es esa férrea
creencia en Dios la que también
lleva al escenario, pues se da
tiempo para cantarle y para explicarle
a su público cómo
cambió su vida.
- ¿Sientes que tu mensaje
provoca algo especial en el público?
- Es una misión. Yo siento
que estoy convocado a dar este
tipo de mensaje. La gente encuentra
muchas cosas en los artistas,
pero yo quiero que escuchen algo
que a mí me sucedió.
Mi encuentro con Dios me cambió
la vida. Me ha puesto Dios en
mi corazón que yo debo
compartirlo y debo entregarlo
sobre el escenario.
- ¿Por qué decías
que te sacó?, ¿dónde
habías caído?
- Yo no caí en ningún
lado. Yo estaba allá abajo.
Dios me sacó de un hueco
y entendí cuál era
el verdadero sabor de la vida.
Yo creía que las cosas
se resolvían con una tremenda
tarjeta de crédito, con
viajar en avión privado
y vender discos. O con la sonrisa
de la gente. Pero por alguna razón,
que yo no entendía, me
sentía vacío. Me
estaba yendo bien, ya estaba casado
con Marlen, tenía a mi
hijo Ricardo y el segundo venía
en camino, tenía una casa
y un auto espectacular, me había
hecho muy popular en Iberoamérica,
ganaba dinero ¡y había
algo que no me completaba! Era
feliz, pero la plenitud la conocí
cuando me encontré con
Dios.
- ¿Por qué decidiste
transmistir esta experiencia?
- Dios te pone las cosas en el
corazón y tú obedeces.
Todo empezó el noventa
y algo, cuando yo iba a los hospitales
y me ponía a rezar. Agarraba
a los papás de las manos
y oraba por los bebés que
estaban prácticamente muriéndose.
No sabía por qué.
Y en lugar de salir deprimido
y estropeado, yo salía
lleno. Ellos se impactaban mucho
de ver al tipo que salía
en TV, que se bajaba del avión
y llegaba de sopetón. Y
eso no lo sabía nadie,
no había anuncios en la
prensa ni nada de eso. Aprendí
mucho. Ha sido muy lindo.
- No es un tema fácil
de plantear en un concierto, parece
medio arriesgado de pronto...
- Para mucha gente puede ser agresivo,
pero ahí es donde está
lo magnífico. Dios no me
va a dejar en ridículo
a mí. ¿Tú
crees que lo va a hacer si uno
está ayudando a darle la
gloria que se merece? Al revés.
- Mira, un gran porcentaje de
la gente es indiferente a la fe.
La gente no vive: transcurre,
consume la vida y se la pierde.
Somos pocos los que nos damos
cuenta de lo impresionante que
puede ser esto. Y hay muchos que
dicen que creen en Dios, pero
eso es muy fácil. Lo jodido
es darle honra, vivir en función
de El, para servirle a El. Es
una forma de vida.
- ¿Está en camino
el disco religioso que habías
anunciado?
- Es un disco cristiano, que saldrá
en un año y medio más.
De hecho, mi próximo trabajo
será de contenido cristiano.
Todos mis discos lo son. Yo planteo
el amor de pareja pensando en
cómo pondría Dios
la cara ante tal situación.
¡Si el más romantico
de todos es Dios! El nos puso
en este planeta de puro romántico
que es.
- Algo supimos acerca de que
preparas un programa para la TV
relacionado con niños,
¿qué hay de eso?
- (Pone cara de sorpresa y entrega
a regañadientes nuevos
datos) Es que estamos apenas cerrándolo...
Será un programa itinerante,
que podría tener 12 semanas
en Argentina, 12 en México,
Chile, Miami o España.
Será un espacio en vivo
que se podrá bajar desde
el resto de América simultáneamente.
Yo seré el "host"
y tiene mucho que ver con la ayuda
social, con la niñez y
con música también,
tendremos entrevistas a gente
muy importante. De repente, me
podrías ver desde la Torre
Eiffel, en París o transmitiendo
desde el Madison Square Garden,
en Nueva York.
- ¿Nada que ver con los
estelares que se ven hoy?
- Nada que ver. Además,
es muy cómico. Es mi banda
entera la que viaja. Será
un rollo muy particular y divertido.
Y bueno, tendré mi segunda
oportunidad en la animación.n
Las sorpresas en escena
En medio del espectáculo
de Montaner aparecen también
imágenes de "Nada",
el último video, que grabó
junto a Rafael Amargo, uno de
los más importantes representantes
del flamenco actual. El bailaor,
que llegará este fin de
semana a Buenos Aires, lo acompañará
en vivo en una escena que promete
ser memorable.
Así es el nuevo show del
venezolano, lleno de sorpresas
y con una mega producción
con la que viaja en gira.
La empresa Fenix Entertainment
tuvo que hacer malabares para
vaciar en sólo horas el
Luna Park, donde la noche del
martes se realizaba la final de
la Copa Guillermo Vilas - con
la que la misma productora inauguró
su Area de Deportes, que también
tendrá su réplica
en Chile- antes de acondicionarlo
para el show de Montaner.
La escenografía incluye
pantallas especiales y un impecable
juego de iluminación y
sonido. Por estos días
aún están a la espera
de encontrar los espacios óptimos
para acondicionarlo en Santiago
y regiones
Fuente: La Segunda - Chile