Ricardo Montaner: "Tendré mi segunda oportunidad en la animación"


El venezolano, aunque cerró para siempre el capítulo del Festival de Viña, reveló que ya está por nacer su proyecto más ambicioso: un programa de TV de corte social, que será transmitido desde cualquier parte del mundo para toda Iberoamérica.

Desde Buenos Aires, donde comenzó con sus 5 funciones (agotadas) en el Luna Park, anunció su regreso a Chile en febrero... Y no al festival, aunque lo sigan invitando.

Por Constanza León A.

Desde Buenos Aires

Es propicio estar afuera para dimensionar lo que pesa Montaner. Porque en Chile su imagen se vició, se nos confundió, se fundió y se fue dejando un gusto amargo tras un capítulo como el pasado Festival de Viña del Mar. Y a él le duele más que a nadie. Porque se entregó por completo y peleó mucho más de lo que cualquiera pueda haber visto por las pantallas una noche festivalera. Aunque ya no quiera hablar de eso. Al menos, no frente a una grabadora.

En Buenos Aires comenzó el miércoles pasado con una serie de 5 conciertos en el Luna Park. Todos agotados, para ver en vivo el material de "Todo y Nada", el disco número 14 de su carrera.

Ese mismo espectáculo con el que remeció el mítico recinto porteño traerá a Chile en febrero, en grande, y además con funciones en regiones, en el norte y sur del país. Es el show que los organizadores del festival quisieron presentar en la Quinta. Hace un par de semanas lo volvieron a llamar y él otra vez rechazó la propuesta. "¿Para qué?", dice.

Y no se responde, porque seguro prefiere provocar, en poco más de dos horas, lo mismo que consiguió en Argentina: pura química.

"Desde el '90 que acá hacemos temporadas muy bonitas; el año pasado hicimos siete funciones. Ahora no puedo quedarme más porque el lunes tengo que estar en Uruguay", explica a "La Segunda", cuando ya pasa la medianoche del debut, cuando descansa entre sus más cercanos - con pizza y vino tinto- en un restorán al que acostumbra a ir en sus pasos por la capital argentina.

Ahí confiesa que regresará a intentarlo con la animación, en el que será su proyecto más ambicioso, con un programa que se transmitirá en directo para gran parte de Iberoamérica. "Gracias a Dios tenemos mucho trabajo", adelanta sonriendo.

Es que no puede más que disfrutar de un show que resulta intachable. En un escenario rodeado de redes que caen al encender las luces con una explosión que introduce a más de una decena de músicos, tambores y al artista cantando "Tengo verano", que enciende a la masa que baila de pie. Los casi 7 mil fanáticos, en su mayoría mujeres, gritaban y hacían tronar las paredes del recinto.

"Es fuerte. La verdad, me sorprende que el público no nos sorprenda. Porque de repente hay olas en la carrera, no siempre te va tan bien, pero yo vengo y la gente siempre está aquí", agrega Montaner.

El público corea canciones completas como "Bésame", "Cuando a mi lado estás", "Tan enamorados" o "Déjame llorar". A ratos parece un eterno karaoke.

El bromea con que esta vez no va a hablar y ocupa a un músico-traductor para comunicarse con el público que goza la broma como si fuera la primera vez.

En la mitad del concierto, sube a una treintena de mujeres a la tarima - que elige con una linterna, una a una entre el público- que se agarran la cabeza mientras algunas de sus amigas, abajo, lloran.

La química que se arma en esos instantes es potente (y ellas se quedan arriba el resto del recital). "No hay nada preparado. Y por eso en alguna oportunidad me he llevado algún chascarro. Más de alguna se ha subido a la tarima y se levanta la polera. Ahí uno se pone rojo (risas); se corta la onda. Después de eso, ¡¿qué más puede pasar?!".

Más tarde bromea con que no es Luis Miguel - "que canta media hora y se va... y es igual de caro"- , juega con el galvano que acredita su disco de Oro en Argentina, propone una conga contagiosa (que hace bailar a varias parejas en los pasillos) y permite al público que elija el repertorio final. Conversa como en el living de su casa. El show se alarga y la gente no quiere que termine.


"Mi encuentro con Dios me cambió la vida"

"El Señor me salvó... No tengo rollo de pedir que me levante una y otra vez... El es fiel... El entró en mi corazón y ya no sale más... Yo soy de su staff", escribió Montaner en un rincón de su nuevo disco. Y es esa férrea creencia en Dios la que también lleva al escenario, pues se da tiempo para cantarle y para explicarle a su público cómo cambió su vida.

- ¿Sientes que tu mensaje provoca algo especial en el público?

- Es una misión. Yo siento que estoy convocado a dar este tipo de mensaje. La gente encuentra muchas cosas en los artistas, pero yo quiero que escuchen algo que a mí me sucedió. Mi encuentro con Dios me cambió la vida. Me ha puesto Dios en mi corazón que yo debo compartirlo y debo entregarlo sobre el escenario.

- ¿Por qué decías que te sacó?, ¿dónde habías caído?

- Yo no caí en ningún lado. Yo estaba allá abajo. Dios me sacó de un hueco y entendí cuál era el verdadero sabor de la vida. Yo creía que las cosas se resolvían con una tremenda tarjeta de crédito, con viajar en avión privado y vender discos. O con la sonrisa de la gente. Pero por alguna razón, que yo no entendía, me sentía vacío. Me estaba yendo bien, ya estaba casado con Marlen, tenía a mi hijo Ricardo y el segundo venía en camino, tenía una casa y un auto espectacular, me había hecho muy popular en Iberoamérica, ganaba dinero ¡y había algo que no me completaba! Era feliz, pero la plenitud la conocí cuando me encontré con Dios.

- ¿Por qué decidiste transmistir esta experiencia?

- Dios te pone las cosas en el corazón y tú obedeces. Todo empezó el noventa y algo, cuando yo iba a los hospitales y me ponía a rezar. Agarraba a los papás de las manos y oraba por los bebés que estaban prácticamente muriéndose. No sabía por qué. Y en lugar de salir deprimido y estropeado, yo salía lleno. Ellos se impactaban mucho de ver al tipo que salía en TV, que se bajaba del avión y llegaba de sopetón. Y eso no lo sabía nadie, no había anuncios en la prensa ni nada de eso. Aprendí mucho. Ha sido muy lindo.

- No es un tema fácil de plantear en un concierto, parece medio arriesgado de pronto...

- Para mucha gente puede ser agresivo, pero ahí es donde está lo magnífico. Dios no me va a dejar en ridículo a mí. ¿Tú crees que lo va a hacer si uno está ayudando a darle la gloria que se merece? Al revés.

- Mira, un gran porcentaje de la gente es indiferente a la fe. La gente no vive: transcurre, consume la vida y se la pierde. Somos pocos los que nos damos cuenta de lo impresionante que puede ser esto. Y hay muchos que dicen que creen en Dios, pero eso es muy fácil. Lo jodido es darle honra, vivir en función de El, para servirle a El. Es una forma de vida.

- ¿Está en camino el disco religioso que habías anunciado?

- Es un disco cristiano, que saldrá en un año y medio más. De hecho, mi próximo trabajo será de contenido cristiano. Todos mis discos lo son. Yo planteo el amor de pareja pensando en cómo pondría Dios la cara ante tal situación. ¡Si el más romantico de todos es Dios! El nos puso en este planeta de puro romántico que es.

- Algo supimos acerca de que preparas un programa para la TV relacionado con niños, ¿qué hay de eso?

- (Pone cara de sorpresa y entrega a regañadientes nuevos datos) Es que estamos apenas cerrándolo... Será un programa itinerante, que podría tener 12 semanas en Argentina, 12 en México, Chile, Miami o España. Será un espacio en vivo que se podrá bajar desde el resto de América simultáneamente. Yo seré el "host" y tiene mucho que ver con la ayuda social, con la niñez y con música también, tendremos entrevistas a gente muy importante. De repente, me podrías ver desde la Torre Eiffel, en París o transmitiendo desde el Madison Square Garden, en Nueva York.

- ¿Nada que ver con los estelares que se ven hoy?

- Nada que ver. Además, es muy cómico. Es mi banda entera la que viaja. Será un rollo muy particular y divertido. Y bueno, tendré mi segunda oportunidad en la animación.n


Las sorpresas en escena

En medio del espectáculo de Montaner aparecen también imágenes de "Nada", el último video, que grabó junto a Rafael Amargo, uno de los más importantes representantes del flamenco actual. El bailaor, que llegará este fin de semana a Buenos Aires, lo acompañará en vivo en una escena que promete ser memorable.

Así es el nuevo show del venezolano, lleno de sorpresas y con una mega producción con la que viaja en gira.

La empresa Fenix Entertainment tuvo que hacer malabares para vaciar en sólo horas el Luna Park, donde la noche del martes se realizaba la final de la Copa Guillermo Vilas - con la que la misma productora inauguró su Area de Deportes, que también tendrá su réplica en Chile- antes de acondicionarlo para el show de Montaner.

La escenografía incluye pantallas especiales y un impecable juego de iluminación y sonido. Por estos días aún están a la espera de encontrar los espacios óptimos para acondicionarlo en Santiago y regiones

Fuente: La Segunda - Chile