Ricardo
Montaner estuvo en la Bombonera
con Mauricio y Ricardo Andres
para ver jugar a Independiente.
Para él, los partidos de
fútbol del domingo son
sinónimo de infancia. Por
eso, el clásico que se
jugó en el estadio de Boca
Juniors hizo que recordara su
niñez en el barrio de Valentín
Alsina. Desde un palco del segundo
piso del área vip Ricardo
Montaner alentaba a Independiente,
su eterno amor y rival boquense.
El cantante es hincha fanático
de ese equipo y al ver que la
tribuna visitante de color rojo
era una evidente minoría,
no dejaba de animar a su equipo:
“Ustedes no saben pero Papá
Noel es de Independiente”
y con tono amenazante agregaba
“ ya van a ver para estas
fiestas si no nos deja ganar”
bromeaba.
Acompañado por sus dos
hijos, Mauricio Sebastián
y Ricardo Andrés fruto
de su segundo matrimonio con Marlene
Rodríguez Miranda,
compartió con ellos una
experiencia inolvidable. “Aunque
se nos hizo difícil ganar,
el partido estuvo muy bueno. En
especial porque me acompañaron
mis pequeños. Ellos nunca
habían estado en la cancha
de Boca” explicó
Ricardo. Luego agregó “lá
bombonera es un lugar que tiene
mucha energía. Me fascinó
ver a tanta gente llena de entusiasmo.
No creo que exista en todo el
continente un espacio deportivo
semejante que reúna tanta
euforia y calidad de juego en
esta disciplina”.
Al finalizar los primeros cuarenta
y cinco minutos, el músico
argentino nacionalizado venezolano
se mostraba intranquilo. Quería
ver cómo su equipo hacía
un gol, que nunca llegó,
de pie y sin sacar los ojos de
la cancha. Luego una sorpresa
lo esperó en el entretiempo,
su amigo, el ex futbolista Diego
Maradona pasó a saludarlo.
“Me encantó encontrarlo
en su terreno. Nunca tuve la oportunidad
de jugar con él y sería
uno de mis sueños poder
hacerlo. Mis hijos quedaron fascinados
con él”. Aunque el
mayor de sus hijos le confesó
al astro deportivo algo que el
intérprete de grandes éxitos
como “Tan enamorados”
y “Bésame”,
no quería escuchar. “Soy
de Boca”, le dijo al 10
al oído.
“Yo no pude oír bien
pero supongo que mi hijo Ricardo
cuando lo abrazó a Diego
le dijo que era de Boca”,
cuenta al ver que su deseo de
convertirlos “del rojo”
fracase. Y agrega sobre el tema
“Estoy seguro que son xeneises.
No me lo dicen para no desilusionarme
pero noté su entusiasmo.
Igual estoy a tiempo de cambiarlos”,
dice mientras ofrece una sonrisa
cómplice.
El cantante, que se encuentra
en el país promocionando
con sus recitales en el Luna Park
su último material “Todo
y Nada”, dejó por
un rato su agenda repleta de compromisos
y se acercó para dar a
conocer su fundación “La
ventana de los cielos”.
Un proyecto que tiene con su esposa
y que está destinado a
todos los chicos de Miami que
padecen el síndrome de
down. La sede de la fundación
está en La Florida e intenta
alcanzar a toda América.
“Para nosotros es una gran
satisfacción porque aspiramos
a ser útiles. Es una gran
obra solidaria y ya estamos viendo
los resultados”.
Cuando el partido terminó,
él quiso seguir en el estadio.
Había pasado mucho tiempo
sin tener esa sensación
de estar en su país natal
disfrutando de un apasionado encuentro.
“Este es mi hogar. Es el
lugar donde nací y estoy
muy feliz ser Argentino”.
Por:Romina Redl | Fotos: K. Fortunato
Fuente: Caras - Argentina