"El
romanticismo es mi opción
de toda la vida como cantante
y por lo visto no es mala",
expresó en un diálogo
con La Capital el cantante venezolano-argentino
Ricardo Montaner, quien se encuentra
en la Argentina en una gira de
promoción -que lo llevó
entre otras cosas, a participar
con gran repercusión en
el programa de Diego Armando Maradona-
de su nuevo disco "Todo o
nada", una propuesta de 11
temas con la que el consagrado
vocalista, nacido en Avellaneda
y criado en Valentín Alsina
como Héctor Reglero Montaner,
concretó un nuevo cambio
de compañía discográfica,
pasando a trabajar para Emi Latin.
-¿"Todo o nada"
es un disco de tono tan romántico
como los anteriores?
-Por supuesto; esa es mi opción
de toda la vida y por lo visto
no es mala.
-¿Qué es lo más
importante de este disco?
-No creo en alguna particularidad.
Me parece que justamente lo mejor
es que que es un reencuentro con
los fans, que esperan esto que
yo definiría como un retorno
a lo que fueron mis orígenes
en la canción, con la balada,
esa cosa que era como una mezcla
de canciones italianas y algo
del pop latino. Es como reinventar
algo pero con letras algo más
evolucionadas. Seriamente creo
además que este disco representa
uno de los mejores trabajos y
momentos desde que empecé.
Si buscás algo musical,
podría decirse que en todo
el disco, especialmente en el
corte "Cuando a mi lado estás",
hay un gran despliegue de metales
y vientos.
-Sin embargo en el tono de
"Todo o nada" se perciben
algunas cosas que suenan emparentadas
con ritmos folclóricos
de Venezuela.
-Eso quizás se deba a que
rescato un ritmo venezolano poco
difundido que se llama gaita venezolana
y también hay un vallenato.
-Ya desde el texto que integra
la tapa del disco se percibe un
tono religioso fuerte...
-Exacto y es algo que, para el
que conoce mi discografía,
es habitual. Mis canciones no
son sólo románticas
en el sentido tradicional, sino
que se trata de canciones de amor
y ¿qué amor hay
más grande que el de Jesús?
Justamente en el disco se escucha
"Vida eterna", un tema
escrito por dos grandes compositores,
Humberto Gatica y David Foster,
con una letra que tributa a Jesucristo.
El texto de la tapa del disco
es una reflexión que escribí
en la notebook durante un reciente
viaje de Miami a Maracaibo. En
este sentido tengo la idea de
trabajar más y quizás
para antes de fin de año
edite un disco con un contenido
netamente dedicado a canciones
cristianas y hasta estoy preparando
una novela, pero esa es otra historia.
-Alguna vez defendiste con vehemencia
la cuestión del edulcoramiento
de algunas canciones tuyas, ¿cambiaste
en tu postura?
-No, en absoluto, pero antes hablé
de evolución. Creo que
las letras son mejores y alguna
canción, como "La
mujer que me robé"
también hace referencia
a cuestiones sociales como la
de los "espaldas mojadas".
-¿Qué relación
guardás hoy con la Argentina?
-Por supuesto que no es una relación
intensa en lo que hace a presencia,
pero siempre valoro cómo
me recibe la gente de aquí.
Han pasado muchos años
y seguramente hay gente que no
sabe que nací aquí,
pero los recuerdos de la infancia
que tengo de Avellaneda y de Valentín
Alsina están muy vivos.
-¿Cómo fueron
tus comienzos en Caracas?
-No, en realidad viví poco
tiempo en Caracas. Después
nos fuimos con la familia a Maracaibo.
En una escuela de allí
fue donde armé mi primer
conjunto que era muy malo. Yo
era el baterista hasta que en
una actuación nos falló
el cantante y yo lo reemplacé.
Me acuerdo que en aquel tiempo
solamente oía a Led Zeppelin
y música heavy.
-¿No hubo un comienzo
más profesional?
-No como se entiende hoy. El nombre
Ricardo Montaner nació
más ó menos por
el 83, cuando yo todavía
venía trabajando con mi
verdadero nombre y era un señor
casado y con hijos.
-En tus discos hay una constante
en lo que se refiere al personal
que te acompaña...
-Es que en muchos casos se trata
de gente con la que trabajo desde
hace años muy bien. Una
de esas personas es Pablo Manavello,
que puso la música de varias
de las canciones y la producción
y la coordinación general
del trabajo. Pero en este disco,
además de todos los músicos
que reuní están
mis seres más queridos:
mis hijos Ricky, Mauricio y Eva
Luna.
Fuente:
La Capital - Argentina