Interpretó
junto a Angélica Vale el
tema ´Al final del arco
iris´ en el concierto que
éste dio el viernes en
el Auditorio Nacional.
Por: Brenda Almaraz
Un show lleno de sorpresas fue
el que presentó el cantante
Ricardo Montaner, la noche del
viernes en el Auditorio Nacional.
Pocos minutos después de
las 20:30 horas Ricardo subió
al escenario vistiendo un traje
negro a rayas y unos tenis del
mismo color, logrando la combinación
perfecta, que sólo él
puede lograr.
Con "Tengo verano" inició
el concierto, sin mayor presentación
que un "Buenas noches México",
de inmediato bajó del escenario,
que simulaba ser un cielo estrellado,
pues detrás resplandecían
muchas lucecillas azules sobre
un fondo negro.
"No sé si se acuerdan
pero ésta es mi segunda
fecha en este lugar, quiero agradecer
a Dios por permitirme estar aquí
con ustedes".
Tras interpretar canciones como
"Muchacha", "República
de la alegría" o "Nada"
y "Todo" cantó
"Bésame", tema
que sirvió de inspiración
a una pareja que haciendo honor
al título, se besaron apasionadamente,
al notarlo Ricardo, los invitó
a que subieran al escenario, una
vez arriba, los convenció
de que no había nadie en
el Auditorio, nadie más
que ellos, y así entonando
nuevamente la canción,
ellos se besaban, teniendo como
"único" testigo
a Ricardo.
El cantante venezolano, demostró
en todo momento que la sencillez
es una de sus virtudes, así
que invitó a que bajaran
a algunas personas que estaban
hasta el final del segundo piso
del Auditorio para ocupar unos
lugares de las primeras filas.
Acto que repitió en más
de una ocasión.
"Vengan acá, al fin
que mis invitados no vinieron
y si llegan tarde pues ya ni modo".
La interacción con los
casi 10 mil asistentes, era algo
importante para Ricardo, quien
emocionó al público
diciendo: "Yo estoy libre
hasta las cuatro de la mañana,
no sé ustedes", ellos,
le respondieron con sonoro grito
de aprobación.
"Pasa el amor, pasa el dolor
y pasa la amargura, pasa lo que
inquieta..." cantaba Ricardo,
mientras se sentaba en el borde
del escenario y pedía apagaran
las luces y encendieran sus celulares,
así la velada se convirtió
en una cálida noche estrellada.
Sentado ahí, la gente tenía
la posibilidad de acercarse al
cantante de "Tan enamorado",
y le entregaron algunos obsequios,
como un libro que la señora
Luz María Silva, le regaló
emocionada, Ricardo por su parte
agradecía las atenciones
recibidas.
Luego, para sorpresa de todos,
Angélica Vale cantó
a dueto con Ricardo, la canción
"Al final del arco iris",
la particularidad del dueto es
que Angélica cantaba vía
teléfono celular ayudada
por el speaker del aparato y el
micrófono que tras varios
intentos, acertadamente Ricardo
colocó en el teléfono.
La música bajó considerablemente,
y el público atento, escuchaba
tan particular dueto.
"Dios se encarga de poner
a la gente cerca de uno, gracias
padre" mencionó el
cantante luego de que tanto él
como Angélica recibieran
una ovación del público.
Aprovechando que una fan subió
al escenario a cantar con él,
Ricardo la dejó sola por
unos cuantos minutos, tiempo en
el que él pudo cambiarse
de ropa y salir luciendo ahora
una camisa con estampado de tigre
con unos jeans y tenis blancos.
Al ritmo de "Cachita"
y "Conga", invitó
a varias mujeres, a subir y bailar
con él, igual niñas
que señoras, después
de bailar un rato, ellas tomaron
asiento en las escaleras al fondo
del escenario.
"Que se sienten en las escaleras,
ellas son mis invitadas",
ordenó Ricardo.
Luego de interpretar "El
poder de tu amor" el espectáculo
parecía haber terminado,
músicos y coros bajaron
del lugar, pero la gente que estremecía
con sus gritos al coloso de Reforma,
no se movió un solo momento.
Las sorpresas no habían
terminado, Ricardo regresó
cantando "Tan enamorado",
y detrás de él,
salió Francisco Castillo,
ganador de la segunda etapa de
Cantando por un sueño,
quien interpretó el resto
del tema.
El cierre del concierto se hizo
inminente, y Montaner no lo pudo
hacer mejor, que acompañado
por dos de sus hijos.
Fuente: El Universal - México-