El
cantautor venezolano Ricardo Montaner
ofreció una serie de recitales
en Buenos Aires, que culminarán
mañana, en los que predominaron
los mensajes de paz y amor y confesó
sentir "miedo" ante
tanta felicidad por su regreso
tras tres años de ausencia
BUENOS
AIRES, 10 de octubre, 2004 - El
cantautor venezolano Ricardo Montaner
ofreció una serie de recitales
en Buenos Aires, que culminarán
mañana (11 de octubre),
en los que predominaron los mensajes
de paz y amor y confesó
sentir "miedo" ante
tanta felicidad por su regreso
tras tres años de ausencia.
Acompañado
por cuatro coristas y 15 músicos
(cubanos, venezolanos, mexicanos
y argentinos), Montaner se presentó
a sala llena en el céntrico
Luna Park, un estadio de boxeo
devenido en escenario musical,
en el marco de una gira por América
Latina.
Los
espectáculos de Montaner
continuarán en Uruguay,
Chile y Paraguay.
El
intérprete de origen argentino
abrió sus espectáculos
con "República de
la Alegría", una canción
que -dijo en una entrevista con
ANSA- fue compuesta con el fin
de "transmitir esperanzas"
para un mundo mejor, acompañada
por imágenes de paisajes
en cuatro pantallas gigantes desplegadas
a los laterales y en el centro
del escenario.
El
cantautor se mostró algo
tenso pero que con el transcurso
de los minutos se soltó,
cambió el ambiente y transformó
los recitales en clima de fiestas
bailables con adaptaciones de
ritmos caribeños como con
"Yo puedo hacer".
"Los
extrañé mucho, fueron
tres años interminables.
Por eso cuando me levanto por
las mañanas agradezco a
Dios por traerlos a todos juntos
aquí. La verdad es que
no sé por qué ese
alejamiento, pero creo que esto
ha reavivado nuestro amor. Por
eso muchas gracias por acompañarme",
confesó Montaner a su público,
en su gran mayoría del
sexo femenino.
El
fin de semana el cantautor hizo
un repaso de su carrera musical:
interpretó viejos éxitos
y algunas de las canciones de
su último álbum
con la London Metropolitan Orchestra,
entre ellos "Qué ganas",
"Yo puedo hacer", "Desesperado",
"Quisiera", "Bésame"
y "Resumiendo". Con
el decorado de un living, como
si se tratara de su casa, Montaner
supo crear un clima íntimo
con sus canciones románticas
y sentado sobre una silla al borde
del escenario interpretó
"Quisiera", acompañado
por una de sus fanáticas,
invitada a subir al escenario.
El
cantante venezolano bromeó
con el público al que anunció
la finalización del espectáculo,
pero con ello sólo marcó
el inicio de lo que iba a convertirse
en la fiesta de la noche cuando
invitó a los presentes
a pararse en sus lugares y bailar
al ritmo de "La conga".
Mientras
su percusionista realizaba movimientos
sensuales al compás de
la música, Montaner eligió
al azar a más de una decena
de mujeres para subir al escenario.
"La
familia argentina que tengo es
tan grande que hay cinco funciones
repletas en el Luna Park, pero
por más que me quieran
tanto no creo que vengan todos
los días", bromeó.
"Déjame
llorar", "El poder de
tu amor", "Soy tuyo",
"Tan enamorado" y "La
cima del cielo" encaminaron
el final del concierto.
El
público permaneció
en su lugar durante unos cinco
minutos -cuando todas las luces
ya estaban encendidas y las puertas
abiertas- pidiendo "una más".
Montaner
se había cambiado de ropas
y se aprestaba a marcharse, pero
-según contó a ANSA
una fuente allegada a su producción-
decidió regresar al escenario
y arremeter con "Me va a
extrañar", para entonces
sí cerrar la noche.
El
cantante venezolano continuará
con sus presentaciones por el
interior del país (Córdoba)
y luego visitará Uruguay
(el 14 de octubre), Chile (el
20) y Paraguay (el 23).
Fuente:
ANSA