Por:
Rommel Piña
Viña del Mar, 12 de febrero,
2005 - Ricardo Montaner creía
que sus cuatro días libres
antes del Festival servirían
para relajarlo, pero se equivocó.
Y tuvo que darle explicaciones
a todo el mundo por su visita
preparatoria, por las críticas
a su futura gestión y aclarar
su relación con Myriam
Hernández.
“¿Si esto es una
estrategia de marketing, me dices?
Te doy mi palabra de cristiano
que jamás se habló
de eso y esto no lo es”,
afirma Montaner.
“Cuando se dijo que yo venía
el 8, Canal 13 me dijo ¿a
qué vienes tú, si
no hay nada qué hacer?
Mi campaña, si lo quieres
llamar así, ya la hice.
Le di entrevistas a prensa de
Chile en Miami, he trabajado durante
tres meses con los medios del
exterior. Que yo llegué
aquí, haya ido a ver al
ministro Bitar y haya entregado
becas..., ojalá haya más
estrategias de marketing así.
El hecho de haber ido a la cárcel
de mujeres (ver nota aparte) no
es algo puntual. Siempre me meto
en cosas así. Y jamás
se ha dicho por la prensa”,
agrega.
El cantante sabe que está
en el ojo del huracán y
a cada instante se agregan nuevos
elementos a la tormenta. Ayer,
de hecho, su compañera
de labores, Myriam Hernández,
aseguró en “La Segunda”
que no cantaría con él
en el Festival. Montaner no se
altera: “No le vengo a rendir
examen a nadie. No estoy para
eso ahora”.
-Se habla de una pelea por
la figuración entre tú
y Myriam.
-Es más de lo mismo. Myriam
es un personaje atractivo para
los medios chilenos. Si se viste
con tal modisto, interesa. Es
más de lo mismo que he
vivido con toda esta batahola.
Invenciones.
-En La Serena, Myriam le dijo
a Vodanovic: “Te voy a extrañar”.
Y sacó aplausos.
-Sí, lo supe.
-Y después de conversar
por unos minutos sobre el escenario,
como chiste, lanzó: “Me
estoy poniendo como Montaner,
estoy hablando mucho”.
-Myriam hizo un comentario poco
afortunado. Nunca imaginó
que iba repercutir así,
pero no creo que haya sido mal
intencionado. Sí reconozco
que debería haber sido
delicada para ver qué tipo
de palabras utilizar, porque es
muy fácil que te tergiversen
las cosas y ser comidillo para
que te titulen. Desafortunadamente
hubo coincidencias que lejos de
agregar, podrían restar.
Pero no hago caso.
-¿Te molestó
lo que dijo?
-¿Me molesté con
ella, dices? Creo que su comentario
sobró. Pero no por eso
mal intencionado. Es primera vez
que hablo del tema, pero no me
interesa aparecer enojado con
Myriam, porque no estoy enojado
ni con ella ni con nadie. Nunca
me he enojado con nadie que me
haya levantado la mano.
-Larry Moe comentó que
Myriam te estaba haciendo la cama.
-Cuando lo leí, respiré.
Dije por fin alguien no la coge
conmigo. Además, el señor
Moe había escrito meses
antes un artículo positivo
sobre mí, en la avalancha
de titulares negativos que tenía.
Y me tranquilizó mucho,
porque estaban saliendo muchas
cosas en contra. Comencé
a ser mediáticamente culpable
sobre cosas que no había
hecho, como por ejemplo, de “la
renuncia de Antonio”, que
venía un enemigo, que yo
era extranjero. Que no pueda animar
Viña porque no soy chileno
es una tontería. Tan gigante
como este edificio. Viña
del Mar es un evento plural, de
los artistas.
-¿Has recibido alguna
pifia en tu carrera?
-Nunca he recibido una pifia en
toda mi carrera artística.
-¿Y cómo tomarías
si la Quinta te recibe con pifias
en el Festival?
-No lo sé. Nunca me he
puesto en escenario. ¿Y
si me aplaude? Yo le doy la gloria
a Dios y vas a ver levantando
mis manos dándole las gracias.
-Pareciera que algunos sectores
no esperan ese triunfo...
-Es que ha habido una campaña
unánime... salió
algo muy gracioso en la prensa,
el TOCOMO, el Todos Contra Montaner,
jejejejé.
-¿Qué ganas exponiendo
tu carrera de esta forma?
-Eeh... Sé que ahí
vas a poner que hice un largo
silencio. Mira, seré sincero
contigo. Aunque se especula que
soy el que más cobra y
el que más gana, cuando
me entregaron esto lo vi como
un proyecto para sumarle algo
más a mi carrera. Estudié
periodismo. Soy capaz de entrevistar
a otros. He ejercido la comunicación
de casi todas las formas posibles.
No le veo nada raro subir a la
Quinta. Y el rédito es
positivo y ahondará en
mi carrera. No estoy en Viña
para ser animador toda mi vida.
-¿Te has arrepentido
alguna vez de aceptar?
-No, y no lo haré jamás.
A pesar de los baldes de agua
fría.
Fuente: Las Ultimas Noticias (Chile)