Paulina Rubio: la aliada dorada de Montaner en el festival

La mexicana dice que ya olvidó la polémica con Vodanovic en 2002 y celebra la llegada de "su amigo" a la conducción.


Por Claudio Vergara

Viña del Mar, 13 de febrero, 2005 - Paulina Rubio es una charrita de alfombras rojas. Qué duda cabe. De lentejuelas y sonrisa fácil ante cada flash. Previo a su escala por el Festival de Viña del Mar (donde estará el jueves 17), la mexicana desfiló el lunes pasado en el Altman Building de Nueva York para cerrar el desfile del diseñador Alvin Valley y esta noche tiene asiento reservado para seguir en vivo los premios Grammy, que se entregan en el estadio Staples de Los Angeles. Su disco "Pau-Latina" (2004) figura nominado como "Mejor álbum pop latino", junto a Carlos Vives, Diego Torres y Marc Anthony.

Hora de nervios para Rubio. Pero la "chica dorada" agrega luces y color al recorrido previo: "Todo este rollo de las alfombras rojas y de los premios me fascina muchísimo. Nunca me he sentido saturada con estos rituales", comenta al teléfono desde Los Angeles.

Luego del ritual de los Grammy, la intérprete corta boletos para la Quinta Vergara. Arena conocida para Rubio: en 2002 ocupó titulares tras una presentación empapada de carne y sudor que concluyó sin la Gaviota de rigor. Según la cantante, Antonio Vodanovic la sacó forzadamente de escena, pese a la aprobación del público y a que ella desplegó su libreto feminista para acusar al animador de "machista", por no haber escuchado la voz del pueblo.

A la distancia, Rubio aminora el impacto de la polémica: "Ya me olvidé de eso, yo vivo en el presente y en el futuro, no en el pasado. Estoy contenta de todo lo que hicimos". En contraparte, celebra el arribo de Ricardo Montaner a la conducción: "Me encanta que eso haya pasado, él es muy amigo mío. Me gusta, estoy muy contenta por eso".

Viña también es el primer show del año para la mexicana. Y su staff, integrado por 40 personas, es uno de los más numerosos que registra este certamen. Vestuaristas, maquilladores, coristas, bailarines y músicos coludidos para un espectáculo de 45 minutos que repasa casi la totalidad de su discografía.

Tras Viña, Rubio emprende vuelo en dirección a Buenos Aires para grabar el videoclip del cuarto single de su último disco, "Mía". Luego se irá a España y a Estados Unidos. Esta ruta quedará registrada en un DVD que saldrá a la venta a fin de año.

Fuente: El Mercurio (Chile)