Viña
del Mar, 16 de febrero, 2005 -
El cantautor venezolano Ricardo
Montaner tuvo anoche una tibia
aceptación en su debut
como animador del Festival de
Viña del Mar y fue recibido
con aislados abucheos por parte
del llamado “monstruo”
de la Quinta Vergara.
Montaner salió al escenario
acompañado de la cantante
chilena Myriam Hernández,
y cuando pronunció sus
primeras palabras se escucharon
pifias en su contra, aunque el
intérprete de “Déjame
llorar” recurrió
a su “don de gentes”
para dominar al público.
“¡Que Dios bendiga
a Chile! ¡Arriba Chile!
¡Arriba Viña!”,
fueron las primeras frases de
cortesía que dijo Montaner,
quien lució un tanto nervioso
después de las críticas
que recibió su nombramiento
como conductor del certamen.
Montaner, quien vistió
un elegante esmoquin negro, recorrió
el escenario e improvisó
para cumplir la clásica
exigencia del público,
que pedía a gritos un beso
entre los animadores.
El conductor jaló de la
mano a Hernández y le plantó
un sonoro beso en la mejilla,
en una escena que apaciguó
los ánimos del llamado
“monstruo”, que con
sus aplausos endiosa a los artistas
o con sus abucheos los saca del
escenario.
Montaner recurrió a su
simpatía para enfrentar
a las más de 25 mil personas
que repletaron las gradas de la
Quinta Vergara para la noche inaugural
del 46 Festival Internacional
de la Canción de Viña
del Mar.
El festival inició este
miércoles la primera de
sus seis noches de gala y el primer
artista que pisó el escenario
de la mítica Quinta Vergara
fue el colombiano Juanes.
La ceremonia de inauguración
mostró una nueva escenografía
con tres pantallas gigantes en
el fondo y un juego de luces que
siguió a varias bailarinas
que estaban sobre grandes esferas,
con las cuales recorrieron las
gradas.
Fuente: La Crónica de Hoy
(México)