Viña, 20 de Febrero de
2005 - La apertura de la quinta
noche del Festival de Viña
del Mar 2005 tenía una
gran sorpresa preparada. En su
inicio, el escenario de la Quinta
Vergara mostró todo su
potencial técnico y deleitó
al público con fuegos artificiales
y sus juegos de humo, luces y
agua, todo acompañado de
música electrónica
y futurista.
Cuando todo parecía terminar,
el animador Ricardo Montaner irrumpió
en el escenario para cantar "La
cima del cielo", uno de sus
más reconocidos éxitos.
La tribuna coreó su tema
y le entregó un gran aplauso
al artista, que demostró
todos su dotes en un campo que
él domina sin contratiempos.
Finalizada su interpretación,
y con un público que ovacionaba
al artista, el venezolano se mostró
liberado de todas las noticias
que rodearon su convocatoria como
presentador del Festival y agradeció
al cielo. Montaner aprovechó
la oportunidad y se dirigió
al "Monstruo": "Hoy
he aprendido a ser agradecido.
(...) Después de 16 años
viniendo a este país, yo
tengo que decir gracias. Porque
el honor más grande que
he recibido yo en la Quinta Vergara
es saber, a conciencia, de que
ustedes, gracias al Señor,
están de mi lado".
Con una clara emoción,
por la positiva respuesta del
público, el artista siguió
su intervención: "Yo
quiero que ustedes sepan una cosa.
Yo amo tanto a Chile y amo tanto
a la Quinta Vergara que me compré
seis corbatas (...) En mi vida
me había puesto una corbata
y ustedes han hecho que yo me
la ponga. Eso es una prueba de
amor y de respeto por ustedes".
A continuación, al animador
trajo una maleta desde el borde
del escenario, comentando que
la tenía lista por si lo
echaban en la primera noche. Desde
el interior sacó los seis
premios que él había
ganado en sus actuaciones en Viña
del Mar:tres gaviotas y tres antorchas,
adjudicadas en 1991 y 2003.
La Quinta Vergara respondió
con un cerrado aplauso. Montaner
siguió: "Yo creo que
esto vale mucho más que
un titular de prensa. Yo creo
que esto es una muestra de amor
que yo recibí, mucho más
que una vez, y que espero seguir
recibiendo. ¡Qué
Dios bendiga a Chile".
Luego el cantante presentó
a su compañera de la versión
festivalera 2005, Myriam Hernández.
La chilena llegó con un
hermoso vestido color rosa metálico
y dio, junto al protagonista de
la apertura, el vamos a la penúltima
noche de fiesta en la Quinta Región.
Fuente: Canal 13 (Chile)