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Ciudad de México, 09 de mayo,
2004 - El cantautor venezolano Ricardo
Montaner llegó anoche hasta
el Auditorio Nacional de la ciudad
de México para ofrecer por
tercer año consecutivo un
concierto que le reunió con
sus incondicionales mexicanos.
El artista recordó durante
varios momentos al pueblo cubano,
especialmente antes de interpretar
la canción "Cubanos",
tras una semana en que México
y Cuba han protagonizado una agria
crisis diplomática que motivó
la salida de sus respectivos embajadores.
"Buenas noches, gracias por
estar aquí, es muy importante
para mí y para mis músicos
venezolanos, cubanos y mexicanos.
Nos quedaremos hasta las doce, hasta
la una", dijo Montaner anoche
nada más pisar el escenario
entre aplausos.
El intérprete de "Será"
vestía un impecable traje
negro, zapatos de charol del mismo
tono, y camisa blanca y recibió
fuertes ovaciones en temas como
"Adónde va el amor"
y "En el último lugar
del mundo".
Montaner no perdió la oportunidad
de reconocer al público mexicano
que desde el 8 de abril de 1989
le abrió su corazón:
"Dios puso una luz especial
en cada mexicano", dijo el
cantante.
"Definiría a este país
con una palabra, no mejor dicho
con muchas México: es patria,
esfuerzo, gente, corazón",
añadió.
Durante el concierto interpretó
temas como "Déjame llorar",
"Sólo por un beso",
"Tan enamorado", "Castillo
azul", "En el último
lugar del mundo", entre otras.
El concierto que en momentos fue
romántico e íntimo,
de pronto se transformó en
una gran fiesta al interpretar "Vamos
pa' la conga" y "Cachita",
que levantó al público
de sus asientos.
En un momento de la actuación
pidió que el presidente de
su país, Hugo Chávez,
abandone el poder, tal como le han
pedido los venezolanos en las marchas.
En el concierto Montaner dedicó
la canción "La cima
del cielo" a todos aquellos
hombres y mujeres que han perdido
prematuramente a sus parejas.
Antes de dejar el escenario cerró
el concierto con "Me va a extrañar",
tras lo cual se despidió
de sus incondicionales.
Fuente EFE / El Universal online
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