Cantautor se presenta en La Feria de Durán,

Ricardo Montaner vuelve a Guayaquil

La última vez que el cantante argentino-venezolano Ricardo Montaner estuvo en Guayaquil fue en el 2003. Aquí durante una rueda de prensa en esta ciudad, el 26 de junio de ese año.


Guayaquil, 3 de octubre, 2004 - Para Ricardo Montaner el escenario de Ferias de Durán no es nuevo. En ese lugar ha ofrecido varios conciertos. El último fue en junio del 2003 cuando vino al país para promocionar el disco Prohibido olvidar. También compartió con sus fanáticos éxitos musicales como La cima del mundo, Bésame, Soy tuyo, Quisiera y Resumiendo, que sin duda volverá a interpretar en el show de esta noche.

El cantautor, nacido en Argentina y radicado desde los 7 años en Venezuela, tenía programado arribar ayer al país; al mediodía de hoy planificó un encuentro con la prensa y a las 20h00, su ascenso al tablado de Ferias de Durán.

Aunque fue contratado por Dalva S.A. Producciones para las fiestas octubrinas, es también parte de la gira  Por culpa de la luna.

En esta nueva visita, el artista interpretará las composiciones del segundo volumen de Ricardo Montaner, con la London Metropolitan Orchestra que editó en este año.

Luego irá a Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay y El Salvador. A mediados de septiembre actuó en Chicago, Nueva York y Miami, donde reside con su familia, y el viernes pasado, en Puerto Rico.

Montaner se considera un cantante de poemas y un poeta de la canción. Para él cantar y componer son alma, vocación y entrega. Por esa razón en sus melodías trata de evidenciar las experiencias adquiridas a lo largo de la vida.

Antes de cumplir los 17 años integró varias agrupaciones de rock y pop, como Los Correcaminos y Scala.Un productor musical lo descubrió y a finales de la década del setenta lo impulsó como solista con un sencillo titulado Mares. “Ese es un disco que nadie compró y que solo yo guardo para regalar a mis verdaderos amigos”, dice el artista.

Pese a su talento, Montaner confiesa que no alcanzó el éxito sino hasta una década después. Para entonces tenía un hijo y pensaba en retirarse si no lograba sus aspiraciones. El retiro no se produjo porque tras cantar en un reinado de belleza en Venezuela, cautivó a casi 20 mil personas, entre ellas, el presidente de su primer sello discográfico.

En 1986 editó su disco homónimo, cuyo promocional  Yo que te amé, lo difundió fuera de su Venezuela adoptiva. En 1988, luego de publicar el segundo volumen de Ricardo Montaner, participó en la telenovela Niña bonita. En 1990, Montaner presentó al mercado Un toque de misterio; en 1991, En el último lugar del mundo. En 1992, Los hijos del sol; al año siguiente  Éxitos y algo más; en 1994, Ricardo Montaner y Amigos y Una mañana y un camino; y en 1995, Viene del alma. Le siguieron los álbumes Es así (1997), Ricardo Montaner con la London Metropolitan Orchestra (1999), Sueño repetido (2001), y Suma (2002).

Luego de interpretar cerca de 20 temas de telenovelas latinoamericanas, Montaner  confiesa que “le divierte participar en el proceso creativo de los culebrones”. Recientemente ganó el premio TV y Novelas por Amarte es mi pecado, que identifica a la telenovela mexicana del mismo nombre.

Sobre sus hijos, Alejandro y Héctor –también cantantes– dice que tienen un talento muy especial. “Cada uno tiene sus virtudes, pero hay que darles un tiempo y dejarlos que tengan su propia trayectoria”.

Fuente: El Universo (Ecuador)