Por Victor Sánchez
Si hay un artista que no pierde el norte, que se mantiene en la cúspide de la música, ése es Ricardo Montaner. El venezolano, quien acaba de grabar la banda sonora de su vida, habló con Latino acerca de su nuevo disco y de su obra por los más necesitados.
Con esa naturalidad y ese desparpajo que lo caracteriza, el venezolano señaló que en su nuevo disco quiso hacer un homenaje a cantantes y compositores que lo influyeron, entre ellos el español Miguel Gallardo (Hoy tengo ganas de ti), el brasileño Chico Buarque de Holanda (Oh, qué será), el español Manuel Alejandro (Procuro olvidarte), el catalán Joan Manuel Serrat (Lucía) y el argentino Sandro (Penumbras). Además incluyó el tango Nostalgia, a la memoria de su desaparecido padre.
“Le había prometido a mi viejo que iba a grabar un disco con los tangos favoritos de él y de mi abuelo, pero murió antes de poder hacerlo”, agregó acongojado. “Por eso incluí una versión muy arrabalera de Nostalgias”.
Aunque reconoce que es una apreciación normal de los artistas, Montaner dijo sin tapujos que “éste es el mejor disco que haya hecho, y lo digo de corazón”, lo que a sus admiradores incondicionales quizás les costará aceptar, debido a la larga lista de éxitos propios que ha logrado a través de un cuarto de siglo de vida artística.
Por otro lado, reveló que hace tres años que dejó de mencionar en sus actuaciones al presidente venezolano Hugo Chávez, de quien se había declarado un enemigo acérrimo y no perdía oportunidad de pedir su salida del cargo.
“Hace tres años que dejé el discurso sobre Chávez”, explicó. “Poco antes de morir, mi padre me pidió que dejara de mencionarlo en mis conciertos y yo le prometí que lo haría. Y así ha sido”.
Ricardo deja de lado el tema Chávez para decir que está feliz. “Soy Disco de Oro en México por las ventas de Las mejores canciones del mundo. Para mí constituye una doble satisfacción, porque la distinción significa que la gente fue a la tienda, compró el disco y claramente se interesó por el artista, evitando adquirir versiones pirateadas”.
A pesar de llevar 17 años en esta industria, Ricardo aún se siente ilusionado con su carrera y sabe, por experiencia, que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. “Me siento como un niño que empieza. Cada vez que me monto en un avión y llego a un país el público me abre sus brazos, su alma, y eso me alimenta. Soy muy afortunado”.
SU ALTRUÍSMO
Ricardo Montaner y su esposa Marlene recibieron hace años lo que ellos describen como “un mensaje del cielo”, por medio del cual descubrieron que la vida está hecha para ponerse al servicio de quienes más necesitan. Con esta idea, en 1992 el cantante creó una fundación para ayudar a niños de escasos recursos. “En un principio fue ambulante, porque así podía apoyar con música a los niños de los lugares donde estaba por mi trabajo”. En ese momento la llamó Los hijos del Sol. Más adelante se dio a la tarea de apoyar proyectos infantiles en América Latina y causas sociales, como teletones y maratones.
Sin embargo, hace tres años el matrimonio Montaner decidió hacer algo más tangible, por lo que compró un terreno de cinco hectáreas para convertirlo en un centro de rehabilitación para niños con problemas de autismo, síndrome de down y parálisis cerebral. Este sueño por fin vio la luz en abril de este año, y con el esfuerzo de un gran equipo (encabezado por ellos mismos) hoy puede dar servicio a más de 200 niños. Pero son conscientes de que la tarea apenas comienza, porque más de 300 pequeños están en lista de espera.
La Ventana de los Cielos es el nombre de esta fundación, que sin ningún fin de lucro está funcionando al sur de la Florida, en los Estados Unidos. “Su labor consiste en dar terapia por medio de animales, y los niños interactúan con diferentes especies, como si estuvieran en una granja”, dijo el artista, quien agregó que el destino lo ha favorecido siempre y que ahora “llegó el momento de aliviar el sufrimiento de los más desfavorecidos”.
Fuente: Periódico Latino- España