Ricardo Montaner cautivó con su arte a los caraqueños

Por: Giselle Goznález Amario

Ricardo Montaner, perseverante en su obra como cantante y compositor, se ha solidarizado con las causas sociales, siendo el creador junto con su esposa Marlene Rodríguez, de la fundación “La Ventana de los Cielos”, la cual tiene como misión atender a todos aquellos niños que padecen de síndrome de down, autismo y parálisis cerebral. Su última producción discográfica “Las mejores canciones del mundo... y algunas mías”, contiene una mezcla de ritmos que van desde la balada hasta canciones más movidas.

El concierto comenzó a las 8:12 pm, con la presentación de la venezolana Mari, proveniente de Maracaibo, quien por media hora le puso ritmo a la larga espera, interpretando canciones, tanto de su autoría, destacando “Aquel zuliano” y su último promocional “Se hizo tarde”, como también “El Sol no regresa” y “Me muero” de “La 5ta Estación”.

A unos pocos minutos de haber concluido la presentación de Mari, se pudo presenciar en las pantallas un breve recuento del concierto benéfico realizado por Ricardo Montaner, “Nosotros también somos niños”, donde contó con breves palabras de agradecimiento y felicitación por parte de personalidades como: David Bisbal, Noel (ex miembro de Sin Bandera), Luis Fonsi, Juanes y Juan Luis Guerra.

No fue hasta las 8:51 pm que con un juego de luces y un “solo” de batería se abrió el telón, dejando a la vista a Héctor Montaner, quien por un momento pudo engañar a la fanaticada reunida en el teatro, gracias a su gran parecido al padre. Interpretando “La chica del ascensor” entró Ricardo Montaner al centro del escenario con un look muy fresco. Inmediatamente se paseó por un largo repertorio donde destacaron canciones como “Échame a mí la culpa”, “Ansiedad”, “Hoy tengo ganas de ti”, “El poder de tu Amor” y “A dónde va el amor”.

Luego de interpretar varias canciones, Ricardo ofreció sus palabras de agradecimiento al público asistente, agregando “en muy pocos meses cumplo 20 años de haber pisado por primera vez el Teresa Carreño, siendo el telonero de la noche. Dios bendiga a Caracas gracias por acompañarnos”.

Después de recibir con emoción los aplausos del público, continuó con “Bésame en la boca”, cuyo final estuvo de la mano de Talita Real (corista brasilera), siguió con “Penumbras”, momento en el cual se pudo observar en las pantallas fotos de Sandro (autor de dicha canción).

Seguidamente, entró en escena Héctor Montaner para interpretar “Sólo con un beso” y demostrar su gran talento, prosiguió con “Amor del bueno”, para así dar tiempo que Ricardo cambiara de vestuario y entrara a escena con “Tengo”, oportunidad que le permitió firmar y regalar al público una serie de balones de fútbol.

La emoción, los gritos y los aplausos se apoderaron del teatro con la interpretación de “Vamos pa’la conga”, donde fanáticas y fanáticos tuvieron la oportunidad de subir al escenario y compartir con Ricardo y su orquesta, la animación contó con la colaboración de Joel Hernández (percusionista), quien le puso más sabor con una coreografía y el famoso “trencito”.

Más tarde, con un ambiente más tranquilo y romántico interpretó canciones como “Yo que te amé”, caracterizada por ser la primera en haber compuesto, “Al final del arco iris” y “Soy tuyo”.

El momento más significativo de la noche, fue cuando se pudo conocer el cantante internacional que lo acompañaría, luego de dar un preámbulo de la canción que seguía, añadiendo “la escribí una noche en la cual no podía dormir, es la columna vertebral de mi carrera”, entró a escena Noel (ex miembro Sin Bandera) para cantar juntos “Será”, “Ves”, “Kilómetros” y “Entra en mi vida”, al concluir Noel expresó “Ricardo es mi maestro, él ha tenido gran influencia a lo largo de mi carrera”. Continuaron con “Si se apaga mi voz”, letra compuesta pensando en la posibilidad que algún día deban retirarse de los escenarios.

Finalmente, Montaner complació al público con “Yo sin ti”, “Ojos negros”, cuyo cierre estuvo de la mano de Jennifer Louis (corista neoyorquina), “Tan enamorado”, “Déjame llorar”, “Me va a extrañar”, “Pequeña Venecia” y “La cima del cielo”. Añadió “aunque no vivo chapeando con la Biblia todo el día, no dejo de agradecer a nuestro Señor por permitirme estar en cada escenario. La fe crece con una pequeña semilla de mostaza, por lo que imaginariamente les quiero regalar una a cada uno de ustedes, para que la siembren en el mejor lugar de sus casas”.

Fuente: 2001 - Venezuela