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Por: Yovanska Spadafora
Está prohibido olvidar la
noche en que todas las almas enamoradas
llegaron a la cima del cielo, para
hallar la clave del amor en tan
inmenso castillo azul.
De esta manera se puede describir
la melodiosa noche enmarcada de
romanticismo, que presentó
en nuestro país el catalogado
como uno de los grandes de la música
del corazón, Ricardo Montaner.
La velada romántica inició
con el vibrar de las cuerdas de
la guitarra de Edgar Antonio, un
talento nacional que interpretó
diferentes covers de
reconocidos artistas como, Cara
Luna, del grupo Bacilos; Es
por ti, de Juanes; Aprendiz,
de Alejandro Sanz; Burbujas
de Amor, de Juan Luis Guerra;
Color Esperanza, de
Diego Torres, entre otros.
Luego de casi una hora, el personaje
romántico de la noche estaba
por aparecer en el escenario, aromáticamente
envuelto por el humo del incienso
con fragancia a canela que solicitó
el artista.
Sin desaprovechar un minuto de su
valioso tiempo, el venezolano siguió
llenando la noche con su música
e hizo brotar algunas lágrimas
de las almas enamoradas
Fue una introducción diferente.
Ricardo se filtró en la cultura
panameña para encontrar a
un maestro de ceremonia distinto
a los demás y fue así
como encontró a Estribí,
quien, al ritmo del Yucalele y los
pregones característicos
de los panameños, se proyectaba
en las pantallas que adornaban el
escenario, dándole la más
cordial bienvenida al cantante del
corazón.
Igual a su primera interpretación
República de la alegría,
Ricardo se presentó en el
escenario con el carisma cautivador
que lo caracteriza, siendo aplaudido
por todas sus seguidoras quienes
no desaprovecharon ningún
instante para acompañarlo
en el brotar de sus letras.
Un poco confundido preguntó:
¿A dónde va
el amor?...y descubriendo
su interior cantó con firmeza,
Yo puedo hacer... que tu destino
sea igualito al mío, que
tus tristezas sean mi tristeza....
Sin lugar a dudas, estos dos temas
dieron formalmente por iniciado
un viaje al mundo del romanticismo
a través de la música.
Buenas noche familia,
Que viva Panamá,
fueron las frases energéticas
de Ricardo, mientras bajaba las
escaleras para interactuar chistosamente
con el público que se dio
cita en el Teatro Anayansi del Centro
de Convenciones ATLAPA, para tan
prestigiosa presentación.
Primero que todo, quiero darle
las gracias a Dios por permitir
que ustedes estén aquí
presente, siempre es lo primero
que pido, ya que nosotros los artistas
nos valemos de nuestro público,
manifestó el artista, mientras
saludaba a las damas y algunos caballeros.
Sin desaprovechar un minuto de su
valioso tiempo, el venezolano siguió
llenando la noche con su música
e hizo brotar algunas lágrimas
de las almas enamoradas.
Fueron más de 25 canciones
interpretadas en alrededor de dos
horas y medias, y no es para más,
con un artista de intachable trayectoria
musical, nadie quería abandonar
el lugar. Sólo por
un beso, Qué
ganas, Será,
Castillo Azul, Solo
tú, La Clave
del Amor, Conga,
Necesito de ti, Si
tuviera que elegir, entre
otras, fueron algunos de los temas
que vigorizaron, y ¿por qué
no?, debilitaron el corazón
de muchos de los presentes.
El toque romántico de la
noche lo puso el artista luego de
cantar el tema Bésame,
convocando a una pareja que se atreviera
a levantarse y besarse mientras
él cantaba un fragmento de
dicho tema; para sorpresa de todos,
no fue una, sino más de siete
parejas quienes se demostraron una
vez más el amor que sentían,
inspirados por este romántico
tema.
Viva el Libertador Simón
Bolívar, pero primero que
viva su Venezuela libre, Fuera
Chávez, fue el llamamiento
de Ricardo Montaner minutos antes
de apagar su voz y de interpretar
recordados temas como Déjame
Llorar, El Poder del
Amor, La Cima del cielo,
y Me va a extrañar,
con el cual se despidió y
recordó los primeros aplausos
que recibió de los panameños
hace 13 años en su primera
presentación en nuestro país.
Fuente: El Panamá América
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