El cantautor permanecerá en Maracaibo hasta que se recupere su padre

Montaner canceló compromisos
 
Maracaibo, 4 de junio. 2003 - Cinco minutos antes de verlo en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Coromoto, en Maracaibo, el cantautor zuliano Ricardo Montaner accedió ayer a conversar con PANORAMA acerca del estado de salud de Eduardo Reglero, su padre.

“Lo ingresamos de emergencia el viernes pasado por problemas en los riñones y el corazón. También tiene agua en los pulmones. Papá es hipertenso. Tuvimos que hacerle un cateterismo hace cinco años”, dijo.

Reveló que ayer, afortunadamente, su progenitor había dado señales de mejoría. “No nos han dicho nada aún sobre si lo pasarán a una habitación o le darán de alta. Está en un estado muy crítico, y dentro de su gravedad ha ido mejorando. Hoy (ayer) le quitan la sedación y le podremos hablar”.

El compositor e intérprete se encuentra en la capital zuliana desde la noche del pasado viernes, junto con su hijo Alejandro. Llegaron procedentes de Miami, Estados Unidos. Desde ayer lo acompañan su esposa, Marlene Rodríguez, y Héctor, otro de sus hijos. También arribó a la ciudad Rodolfo Reglero, tío de Montaner y hermano del enfermo, quien viajó desde Argentina.

- ¿Cuánto tiempo permanecerá en la ciudad?

- El que sea necesario. Hemos cancelado todo. Hoy (ayer) debí irme a Madrid, y no pude hacerlo por razones obvias. La pobre Betty -del Río, su publicista- está en Miami que se hala los pelos, porque nuestra programación se viene diseñando desde el año pasado. Como quiera, todo se irá componiendo.

- ¿Qué tal ha sido la relación con los médicos?

- Los doctores se han portado de maravilla. Carlos Galán y el resto de los médicos hacen un gran equipo en terapia intensiva. Quiero agradecer a todo el personal del Hospital Coromoto por sus atenciones.

- ¿Ha venido mucha gente a verlos?

- Bastante, desde que apareció publicado en PANORAMA. A las 6:00 am de hoy (ayer), comenzamos a recibir llamadas de personas interesadas en saber lo que sucedía. Hay mucha gente que respira gracias al ánimo y cariño que le dan los demás. Soy uno de ellos.

Fuente: Diario Panaroma (www.panodi.com)