Eran la 1:30 p.m. cuando Montaner
se encontraba rumbo a un acto
especial que se realizaría
el colegio de su pequeña
hija. El día anterior había
sido para él toda una calamidad.
Su viaje de regreso a casa desde
México se había
retrasado. Llegar a tiempo para
compartir con su familia era lo
más importante que ocupaba
su mente. Tanto así que
hasta su hijo "Ricky"
cumplía sus quince años
y quería estar con él.
Al fin al cabo ya estaba en Miami
y ahora lo que le preocupaba era
estar frente a su hija.
“Después del acto
en el que mi hija estará
tocando la flauta, tan inspirada
y feliz, porque se va a sentir
Néstor Torres (el músico
flautista), estaremos celebrando
el cumpleaños de 'Ricky'
con una cena familiar”,
nos comenta el artista, padre
y cantante venezolano Ricardo
Montaner, quien disfruta de lo
más divino que hay en la
vida: la familia, la música
y su diario encuentro con Dios.
Montado en un avión y acumulando
millas con el paso del tiempo,
Montaner sigue cumpliendo sus
compromisos labores. “Acumulando
o no, siempre viajo gratis, porque
el que paga el boleto siempre
es otro, no lo hago yo”,
dice con el acostumbrado buen
humor que siempre lo acompaña.
Montaner acaba de finalizar su
participación como juez
en el programa “Cantando
por un sueño”, pero
sus presentaciones en tierras
aztecas no cesan. “México
es quizás, mi plaza más
grande a nivel de conciertos.
Allá hago entre 40 a 50
fechas por año y eso hace
que esté por allá
mucho tiempo”, agrega el
intérprete de “Cuando
a mi lado estás”.
Ese ir y venir se ha convertido
en su forma de vivir, pero siempre
busca el momento para dedicárselo
a la familia.
“Tengo como una semana viajando
y estando en una ciudad por día
y gracias a Dios, estoy ya de
regreso en casa. Voy a estar cuatro
días dedicados exclusivamente
a la familia y a la Iglesia”,
señala con entusiasmo el
cantante que se preparaba para
pasar en familia el día
de “Acción de Gracias”.
Este músico nacido en Argentina,
pero criado en Maracaibo, Venezuela,
es más venezolano que la
"cachapa con queso e' mano
y como tal, se siente orgulloso
de haber formado parte de ese
selecto grupo de artistas que
salieron a dar la cara por su
país en los años
80. Lastima que hoy en día,
de Venezuela, no se hable ni se
vea como antes, ya que al hacerlo
ahora es casi obligatorio tocar
el tema de la política,
algo de lo que Montaner prefiere
no hablar. "Yo tengo mi opinión
al respecto, pero me la cayo",
dice sin titubeos.
En cuanto a la desaparición
de estrellas musicales venezolanas
en el exterior Montaner señala
que “eso se debe al estrangulamiento
que se le ha dado al arte en el
país. Colombia es el país
que se lleva la corona que en
algún momento pudimos mantener
nosotros en el exterior con Franco
De Vita, Yordano, Melissa, Guillermo
Dávila, Pablo Manavello
y los demás. Por cierto,
esta noche cenaré con Pablo”,
recuerda Montaner al dejar entrever
que su amigo y socio de muchos
años, también los
acompañará en la
celebración familiar pautada
para esa noche.
En
la cima del cielo
Ese es el título de uno
de sus grandes éxitos musicales
de siempre y en la actualidad
esas cinco palabras se han convertido
en la frase con la que la prensa
lo relaciona con su acercamiento
a Dios, que no es de ahora sino
desde hace mucho tiempo.
“De alguna manera me siento
ahí (en la cima del cielo)
en el sentido de que también
mi familia se encuentra en comunión
con Dios. Tengo más de
15 años de mi vida en Cristo.
El mismo me fue llevando en la
vida y estuve viviendo varios
acontecimientos que fueron sensibilizando
mi alma y mi corazón hasta
que llegué a entender que
no había mayor posibilidad
de felicidad y salvación
si no era a través de Cristo”,
indica con palabras serenas no
sin antes agradecer a Dios lo
que ha vivido a través
de los años.
“Yo soy un privilegiado
del Señor, en el sentido
de que yo no tuve que sucumbir
en la decadencia, ni en los pozos
ondos de la decepción,
para encontrarme con Cristo. Gracias
a Él lo pude encontrar
viviendo el mejor momento de mi
carrera y mi vida. Y eso tiene
mérito porque eso te dice
que puedes encontrarte con Dios
en cualquier circunstancia de
tu vida” comenta el cantante
que al igual que Juan Luis Guerra
está logrando mantener
su éxito sin tener que
cambiar su música ni sus
letras por el hecho de acercarse
hacia la divinidad.
“Yo no puedo decirte que
podría pasar conmigo en
el futuro, pero no creo eso haga
falta (cambiar sus letras de amor
entre hombre y mujer por letras
de amor hacia El Señor).
Dios me quiere así como
soy y le da felicidad de que yo
sea así”, argumenta
el cantautor que no descarta grabar
algún día con el
famoso intérprete de “Ojalá
que llueva café”.
“Las veces que he compartido
con Juan Luis (Guerra) hemos hablado
de nuestro acercamiento y hemos
orado juntos. La verdad, que eso
es muy bonito, como también
lo es la idea de que en algún
momento grabemos juntos. Yo tengo
muchos amigos cristianos que comparten
conmigo que esos sentimientos
y nuestras oraciones. Artistas
que están haciendo un buen
trabajo”, resalta el nominado
a dos Grammy Latinos de este año.
"No me lo gané, pero
ya lo nos lo ganaremos",
dice.
Fama, fortuna y una hermosa familia
es lo que rodea la vida de Montaner.
Sin embargo, las dos primeras
son superficiales, porque su encuentro
con Dios le ha permitido ver que
es más importante para
su vida. “Mis prioridades
cambiaron. No son las de antes.
Habían una serie de cosas
en la vida que yo podía
apostar que eran las más
importantes. Sin embargo hoy en
día me pongo contento por
otras cosas y eso me hace mucho
bien. Si tuviera de algo de qué
arrepentirme, es quizás
el no haberme cercado antes a
Dios”, puntualiza y despide
porque acaba de llegar a tiempo
a un importante compromiso. “Al
acto de mi hija en el colegio.
Eso es una prioridad y la felicidad,
porque va a poner una cara de
alegría espectácular
al ver a su papá y a su
hermano entre el público".
Fuente: Diario HOY (Nueva York)