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La
Paz, 17 de diciembre, 2003 - Con
buen humor y mucho carisma habló
Ricardo Montaner en la conferencia
de prensa sobre el concierto que
ofrecerá esta noche en la
Curva Sur del estadio Hernando Siles.
Con las gafas para sol y "muchas
pilas", como él mismo
aseguró, conversó
con los medios con el ánimo
encendido y la sonrisa en el rostro.
"Hace 10 años que vine
y me he quejado porque hay demasiada
distancia entre mi primera venida
y la de hoy. Estoy muy contento
de venir a Bolivia", aseguró
el artista de origen argentino.
"Tengo bastante expectativa
con estos tres espectáculos,
porque si bien es cierto que no
venía hace tiempo, entonces
ahora, para complacerme, me pusieron
tres conciertos", comentó.
A pesar de los 3.600 metros de altura,
el artista afirmó estar a
gusto. "Eso le pega muy duro
a uno al llegar aquí. Uno
se achanta, uno viene caminando
rápido y de repente tiene
que hacerlo todo como el hombre
nuclear, todo en cámara lenta",
bromeó.
Montaner, quien lanzó su
primer material en 1986, se encuentra
en el mejor momento de su carrera.
"Estoy en una etapa de consolidación.
Hubo un cambio general en la producción
del show y me siento muchísimo
más libre ahora. Estoy vigilando
personalmente detalles que antes
pasaban por detrás y ahora
estoy muy pendiente de todo lo que
está pasando", afirmó.
También habló de su
vida familiar. "Yo soy un hombre
muy feliz; pleno, es la palabra.
Soy un ser humano pleno, con una
felicidad plena, con una familia
maravillosa, que comparte conmigo
todo este tipo de cosas y alegrías",
contó y luego aseguró
que la relación que tiene
con sus hijos artistas Alejandro
y Héctor es muy buena.
"Es una relación de
colegas y sobre todo nos llevamos
tan bien, que yo siempre estoy al
pie del cañón".
En relación a la fuente de
su inspiración, afirmó
que tiene como musa a la mujer.
"Inspira cosas bonitas y, por
otro lado, el solo hecho de escribirle
a las damas y a partir de eso encontrar
un modo de vivir hace que todo sea
más placentero y maravilloso,
no creo que exista un tipo más
feliz que yo", confesó
Montaner.
"Yo creo que es más
fácil escribir una canción
triste que una canción alegre.
Es más fácil porque
el común denominador de las
personas vivimos etapas de desencantos,
de desapego y de lejanía",
explicó en relación
a sus composiciones. "El despecho
le ayuda a uno a inspirarse, por
eso mucha gente vibra más
con una canción despechada
que con una canción de esperanza",
expresó.
Finalmente invitó a todas
las paceñas y paceños
a participar del concierto de esta
noche que estará montado
sobre un escenario de 180 m2 con
50.000 watts de potencia con
una arenga: "A ustedes que
han sido un pueblo trabajador que
ama la tierra y que le han dado
con todo, les envío un gran
abrazo para que Bolivia se convierta
en el país más poderoso
de América, carajo".
Fuente:
La Razón Digital - Bolivia |