Ricardo Montaner cantó Las mejores canciones del mundo en Guadalajara
 

Por: Bianca Eunice Castillo

Desde poco después de las 20:00 horas la gente comenzó a llegar a la explanada del Auditorio Metropolitano Telmex; en su mayoría mujeres de treinta años; el resto eran parejas que seguramente venían a escuchar las canciones con las que se cortejaron.

La gente que había llegado puntualmente, se mostraba impaciente después de veinte minutos de espera, por lo que comenzaron a aplaudir y a gritar "Ricardo, Ricardo", para que se animara a salir.

Por fin, escuchamos el anuncio de la tercera llamada y gran susto y enojo nos llevamos muchos, cuando una voz anunció que el concierto se atrasaría una hora; sin embargo, no pasó de ser una broma y a las 21:25 horas las luces se apagaron y sonaron los primeros acordes de "La Chica del ascensor", pero nadie veía al cantante.

La escenografía era la vista de una ciudad de altos edificios y tanto los músicos como las coristas estaban vestidos de obreros de una construcción, por ello, Montaner bajó al escenario desde las alturas en una grúa, dejando claro que él dirigiría el concierto que comenzarían a construir.

Con una camisa de estampado de cebra, pantalón negro de vestir y tenis, se movía cómodamente por el escenario, sabía que la siguiente canción no necesitaba presentación: "Echame a mí la culpa", de José Alfredo Jiménez, es otro de los temas incluidos en su disco "Las mejores canciones del mundo", el cual corearon tímidamente.

El público todavía no entraba en mucha sintonía; pues se veían un poco serios; pero sólo era cuestión de tiempo para que los asistentes tomaran confianza y se rompiera el hielo con tantos temas de amor.

Después de interpretar "A dónde va el amor", comenzó el contacto con sus fans: "Buenas noches, es muy ruidosa esta gente, sentimos muchísima felicidad de venir esta noche a cantarles a todos ustedes; porque hoy tenemos más ganas que de costumbre", pues Ricardo aclaró que venían con todas las energías ya que era el primer show de la semana y así fue, la explosión de energía estaba por comenzar.

Hombres y mujeres fueron invitados a cantar "Yo quiero escuchar a los hombres solamente" gritaba e incitaba a las mujeres para que le dijeran "cosas bonitas", así interactuó con el público durante todo el concierto, a la vez que los complacía con "Soy tuyo", "Quisiera" y "Me va a extrañar".

Poco más tres mil quinientas personas se dieron cita a este romántico concierto, del que los enamorados salieron con más ganas de abrazarse y los que iban solos, quizá con la nostalgia de encontrar a su media naranja o de reconciliarse con el amor.

Fuente: El Occidental - México