Alza Montaner voz por su país

 
Durante dos horas y media, el cantante enamora con sus éxitos a los casi 10 mil seguidores que asisten a su concierto en el Auditorio Nacional

Por Dalila Carreño
Grupo Reforma

Ciudad de México (10 mayo 2004).- El concierto que Ricardo Montaner ofreció la noche del sábado en el Auditorio Nacional, lo mismo sirvió para enamorar a sus seguidores con sus inconfundibles baladas, que para elevar su voz contra la represión que se vive en su país.

Durante dos horas y media, el cantautor interpretó ante casi 10 mil personas melodías como "Yo sin Ti", "En el Último Lugar del Mundo" y "Será", las cuales han logrado posicionarlo en el gusto del público desde que comenzó su carrera hace casi 19 años.

Las luces del lugar se apagaron a las 20:40 horas y cuando aparecieron las primeras imágenes de Montaner proyectadas en tres pantallas, los aplausos de sus seguidores le dieron la bienvenida.

Vestido con traje negro y camisa blanca, el cantante se la pasó bromeando con su público, el cual agradeció, con gritos y piropos, las 22 canciones que interpretó.

Unas de las primeras melodías de la noche fueron "El Poder de Tu Amor", después de la cual gritó: ¡Arriba Venezuela! mientras algunas banderas de ese país se sacudían en manos de sus fans.

"Qué bueno se está poniendo esto, estoy feliz de estar por tercer año consecutivo en el Auditorio. Gracias a papá Dios, aquí estamos músicos cubanos, mexicanos y venezolanos", dijo.

El bueno humor de Montaner se hizo presente en todo el concierto cuando le confesó al público que había varias canciones que no se sabía, pero que aún así las cantaría.

"Me voy a meter en un lío bárbaro porque no me sé la siguiente canción, apenas la ensayé esta tarde", se justificó antes de interpretar "Amarte es mi Pecado", tema de la telenovela del mismo nombre, que canta a dúo con Alessandra Rosaldo.

"Es un problema que no me sepa las canciones, pero no importa, ustedes muevan los labios como si se la supieran", reiteró cuando interpretó "Yo Puedo Hacer".

Además, en una de las estrofas de dicha melodía, Montaner pidió a los asistentes, tres relojes para completar la frase "yo puedo hacer que las violetas abran hoy como a las diez".

Pero en lugar de regresar inmediatamente los relojes a sus dueños, prefirió dárselos a una de sus coristas, a quien le dijo que se los había comprado.

El repertorio continuó con "Sólo con un Beso", "Qué Ganas", Castillo Azul" y "Será", en la que el sonido del saxofón fue de los más celebrados.

Con los primeros acordes de "Tan Enamorados", una joven se le acercó para darle un teléfono celular al tiempo que Montaner le cantó a la persona que estaba del otro lado de la línea.

También puso a bailar a su público con temas como "La Conga" y "Cachita" en los que, acompañado por 11 músicos y cuatro coristas, el cantante, que para ese momento lucía una camisa roja, agradeció el ritmo de los mexicanos.

"Cuando estén cansados me sacan papelitos que digan 'ya basta', de hecho yo creo que ya nos vamos", indicó mientras sus músicos comenzaban a abandonar el escenario.

Sin embargo, Montaner regresó para explicar el amor que siente por México.

"Si tuviera que definir con varias palabras este país diría: amor, esfuerzo, corazón, diría que Dios ha puesto una luz especial en cada uno de sus corazones.

"Desde un 8 de abril de 1989 he venido cada año a reencontrarme con ustedes, gracias por tantos años de alegría y ojalá que cuando venga con concierto sinfónico ustedes estén aquí", expresó.
Durante el concierto dedicó "Bésame" a Armando Manzanero y "Déjame Llorar" a un amigo que perdió a su pareja.

"Cuando alguien se va a uno nadie le avisa, el corazón se vuelve loco, pero la mente está peor y no sabes si quedarte o marcharte... quiero reivindicar a los ojos y las manos porque son innecesarias cuando no se tiene a quien se ama".

Ya con camisa negra y después de dos horas de interpretación, cerró el concierto con "El Poder de tu Amor", "La Cima del Cielo" y "Me Va Extrañar", que fueron de las más coreadas de la noche.