"Hoy somos uno, somos hermanos"

Un concierto sin precedentes. Esa parecería ser la frase exacta para describir el espectáculo que desde las 13:15 de ayer protagonizaron los colombianos Carlos Vives, y Juanes; los españoles Miguel Bosé, y Alejandro Sanz, el ecuatoriano Juan Fernando Velasco, el dominicano Juan Luis Guerra y el venezolano Ricardo Montaner.

Llegó la hora cero de lo que Juanes había llamado un acto simbólico para pronunciarse por la paz. Anunció el concierto el martes pasado, ante la crisis diplomática desatada a inicios de mes por la incursión militar colombiana en territorio ecuatoriano, en que murió ‘Raúl Reyes’, del Secretariado de las FARC. El conflicto luego involucró a Venezuela y Nicaragua.

Juanes aseguró que esto no sería un megaespectáculo sino la unión de voluntades a favor de la paz entre pueblos hermanos.

Así, al mediodía ya los protagonistas se alistaban para cantar, mientras hablaban con los medios en los camerinos. Miguel Bosé contó que no fue difícil decidir su participación. “Juanes me dijo: hermano, vamos a atacar la frontera y le dije vamos… era una necesidad en ese momento, viendo las tensiones (diplomáticas) que había y creo que estaba en la mente de todos poder hacerlo…”.

Vestidos de blanco, los artistas saludaron a las más de 80 000 personas que rodearon el puente Simón Bolívar, que une a la localidad de Cúcuta, en Colombia, con San Antonio de Tachira, en Venezuela. Un coro de unos 70 chicos de ambos países preparó el escenario para las estrellas, con temas en géneros típicos de sus países.

Una marea de gente vestida de blanco, visiblemente emocionada pero también cansada por la elevada temperatura (36°), recibió entre gritos, aplausos y banderas agitadas a Carlos Vives. Fue el primero en reflexionar sobre la paz y la hermandad hispanoamericana a través de la música.

Eligió vallenato del más puro para abrir el encuentro, con el tema La hamaca grande, y siguió con un clásico del compositor Rafael Escalona, El testamento. Pidió un grito fuerte “para que se escuche hasta Ecuador” antes de dedicar al país su tema Déjame entrar.

“Hoy se acabaron las fronteras. Traigo una canción muy especial para nuestros hermanos del Ecuador que habla de ese sentimiento... que sea la oportunidad de darles las gracias por el cariño con que han recibido la música colombiana... Nadie puede cambiar la historia de amor de los pueblos. La música no tiene fronteras”, dijo con alegría, mientras el público recibía manguerazos de agua fría de los bomberos para aliviar el calor y tratar de frenar los inevitables desmayos por el cansancio.

El ecuatoriano Juan Fernando Velasco fue recibido con aplausos, y protagonizó uno de los momentos más emotivos de la tarde, cuando llamó a Juanes, para cantar juntos el tema Yo nací aquí. “Vengo de un país chiquito, pero grande de corazón, un país que quiere la paz.

Yo nací aquí en Colombia, en Venezuela, en Ecuador porque no hay fronteras”, expresó.

Alejandro Sanz, en su turno, cantó El tren de los momentos, La peleíta y No es lo mismo. Entonces, un hombre interrumpió su presentación. Vestido de rojo sacó una bandera de Venezuela y rodeó al cantante, gritando “Chávez es la salvación”, y a la vez pidió al mandatario que permita que Sanz actúe en su país. “Eso es amor”, dijo Sanz, antes de invitar a sus compañeros para interpretar el tema Corazón partío.

El ritmo caribeño volvió cuando Juan Luis Guerra mostró su bachata de República Dominicana. Lo hizo con Burbujas de amor, La Bilirrubina o Las avispas. Para compartir con sus colegas, Guerra eligió el tema Ojalá que llueva café, antes de bajar del escenario.

Aunque todos fueron recibidos calurosamente, Miguel Bosé brilló especialmente cuando solo interpretó Partisano y luego, junto a un Juanes con su expresión cargada de emoción, cantó Nada particular, ambos temas considerados himnos antibelicistas.

El venezolano Ricardo Montaner puso el toque romántico previo al fin de la cita, con Bésame, Tan enamorados o Me va a extrañar, antes de que Juanes subiera para compartir con la gente la alegría de lo que había logrado.

El promotor del encuentro por la paz interpretó temas como Me enamora, A Dios le pido, La camisa negra y La tierra. “Éste es el comienzo de una nueva era. Aquí no hay diferencias políticas, ni raciales, ni de religión; hoy som5os uno, somos hermanos”, dijo.

El éxito de Paz sin fronteras

150 toneladas en equipos de sonido fueron transportadas en camiones a Cúcuta. Al menos 130 personas montaron el escenario para este concierto que fue anunciado desde Miami, el martes.

Antes del show, los vendedores bautizaron al encuentro como “el milagro Juanes”, pues desde ambos lados de la frontera aprovecharon para vender desde agua hasta ‘chuzos’ (pinchos). Así recibieron a quienes abarrotaron la capacidad de 5 000 camas con que cuenta la infraestructura hotelera de la zona, y que en autos, buses y canoas seguían llegando para ver espectáculo gratuito.

Esto según la cadena Caracol, que transmitió el concierto internacionalmente a través de las estaciones afiliadas a la cadena española

Los 40 principales, mientras las imágenes se difundían a través de los canales RCN TV y Caracol TV. A esta señal se unió en Ecuador TC Televisión.

2 500 personas, entre prensa e invitados especiales vieron el show sobre el puente, que fue decorado con 400 000 claveles. Los artistas arrojaron más al público.

Fuente: El Comercio - Ecuador